A fuerza de la fuerza no diré una palabra
Pero a fuerza de tus ojos hare de la verdad una mentira.
A fuerza del castigo no me rendiré ni un segundo
Pero a fuerza de tu voz, pide pues el fuego del fénix, y subiré para tráelo.
¿Que eres pues tu en mi vida?
¿Sientes a mis ojos que te acarician o crees que solo te miro?
¿Serás solamente un trazo azaroso del destino o han llegado tus ojos para quedarse?
¿Que eres tú? cuando al mirarte puedo encontrar la paz entre tus palabras
¿Quién eres tú? Que llegaste un día sin anunciarme tu arribo, y has permanecido ahí para que todo parezca perfecto…
¿Qué eres tú? Que mi vida es buena, pero cada viernes, al mirar tu llegada, se vuelve perfecta.
No alertes tus sentidos ni dudes de mi franqueza, que siendo franco sabes que no sé lo que siento.
Pero siendo francos, se bien que no quiero que te marches.
No alertes tus sentidos ni me mires atemorizada, que si bien eres más que ello, por tu bien y por el nuestro he de llamarte amiga.


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