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martes, 18 de mayo de 2010

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Ayer vi a una de las personas más fuertes que he conocido, intentando hacer algo que solo pocos han intentado.

En aquellas cajas guardó recuerdos y guardó caricias, en aquellas bolsas colocó sueños y promesas, sabiendo que forman parte de un círculo pasado.

Nadie dijo que no doliera, sus manos parecían negarse a abandonar aquella historia, negándose quizá, a olvidar aquellos tiempos y aquella vida… porque no será fácil olvidar esa vida suya.

Quien se sienta en el derecho de juzgar si hizo bien o mal, que levante la mano y diga; que ha tenido el valor de hacer lo mismo… que me diga que ha tenido la fuerza para intentar curar la herida en lugar de dejar que el tiempo la cure… que me cuente que ha tenido las ganas para lograr estar con la mente en la tierra y la mirada en el cielo.

Yo no supe que decirle, curioso miraba y escuchaba aquellas frases llenas de fortaleza y de nostalgia, aquella mirada dulce mezclada con tristeza y decisión, aquel rostro sereno y tranquilo que solo causo que la quisiera aun más.

Ayer vi también rodar una lagrima en su mejilla, hermosa como una perla, rodando por su cara; valiosa como una perla porque aquella lagrima salió del corazón; pequeña como una perla pero inolvidable como un atardecer… me hubiera gustado abrazarla, pues no encontraba una forma mejor de expresarle mi cariño y apoyo, sin embargo aquella fortaleza suya la incita a querer levantarse sola; las mismas ganas que hoy la llevan nuevamente a enfrentarse al mundo, ese mundo ignorante que no sabrá de esas lagrimas que sobre una almohada se han derramado.

Mis brazos estarán para ella de dos maneras, para abrazarla si algún día lo necesita y para aplaudirle ante sus triunfos… ella lo sabe y aquí estaré para acompañarla a escribir este final... y su nuevo comienzo.



“Las heridas físicas sangran de color rojo, las heridas en el alma sangran a base de lagrimas, pero hay algo que no debemos olvidar… así como no es bueno que una herida sangre mucho… tampoco es bueno que una decepción conlleve muchas lagrimas.”




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